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necesito educar mi carácter para no depender emocionalmente de mi posible pareja

Escribo aquí después de mucha investigación, búsqueda y sufrimiento.
Hace un año y 6 meses que me dejaron después de una relación que había durado once meses, me dejó durante cinco y volvimos a estar juntas 3 meses hasta esta segunda y definitiva ruptura.
Desde la primera ruptura he pasado por tres terapeutas y mucho autoexamen, autoanálisis, culpa, desesperación, soledad, amargura, sensación de no esperanza y de autoodio...
Creo que tengo un apego ansioso ambivalente que ha marcado TODAS mis relaciones y que, evidentemente, determina mis afectos y mis amores.
Siento como si hubiera llegado ante una pared con un montón de conocimiento sobre mí ¿y ahora qué? Porque sigo sintiéndome ansiosa, miserable, desesperanzada y sola.
Una parte de mí está muy dañada y sigo sintiendo que si hubiera reaccionado diferente, aún estaríamos juntas.
Me cuesta aceptar que tengo un apego ansioso y que ella tenga un apego con rasgos evitativos porque a mi me parece que, analizando su conducta al principio, me parecía bastante transparente y sincera. De hecho, ella era la que quería más intimidad y cercanía. Creo que mis demandas y protestas la hicieron querer alejarse y convertirse en evitativa.
Me consume la culpabilidad y algo dentro de mí sigue sin aceptar que ella me ha superado, que no va a volver y que ya tiene una nueva relación después de los momentos que vivimos juntas.

Lamento mucho que estés pasando por esta situación tan difícil. Lo primero que debes de tener en cuenta es lo que ya has hecho bien: invertir tiempo y esfuerzo en intentar entender lo que sucedió en tu relación y en trabajar en ti misma, bravo!.

La sensación de dolor, soledad y desesperanza que estás experimentando es completamente comprensible y válida, por supuesto, pero cuando nos encontramos atrapados en el "mi" y el "yo", es decir, cuando estamos demasiado enfocados en nosotros mismos y nuestras propias preocupaciones, emociones y pensamientos, podemos experimentar una sensación de desconexión con los demás y con el mundo que nos rodea. Esto puede llevar a sentimientos de soledad, aislamiento y falta de satisfacción en nuestras relaciones y en nuestra vida en general. Una primera sugerencia es que te alejes de ese auto-centrismo y adquieras un poco de perspectiva sobre lo ocurrido y sobre ti misma. ¿Cómo?, aléjate de ti, conviértete en una observadora de los hechos y deja de darle tantas vueltas al problema y centra tu energía en la solución.

¿Qué hubiese ocurrido si te hubieses responsabilizado de ti misma desde el inicio de la relación?, ¿habrías vuelto con ella después de que te hubiera dejado durante 5 meses, si tu bienestar emocional y físico hubiese sido una prioridad para ti?. Son tus decisiones las que generan tus circunstancias. ¿Qué necesitas para adquirir esa responsabilidad sobre ti misma?, ¿Qué estás eludiendo al no hacerlo?.

Entiendo que te sientas culpable y que te cueste aceptar que la relación llegó a su fin. Es natural buscar respuestas y tratar de encontrar formas de arreglar las cosas, pero a veces las relaciones simplemente no funcionan, y eso no necesariamente tiene que ver con algo que hayas hecho mal. Es mas, a veces, las relaciones no dependen de nosotros, dependen del otro, y en esos casos da igual lo que hagas que la relación no va a prosperar.

Ver a tu ex pareja, a la que sigues enganchada emocionalmente, en una nueva relación es tremendamente doloroso, pero no te flageles. El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional. El dolor es el presente, el sufrimiento es el viaje al pasado y al futuro. No vayas al pasado a darte de latigazos "sigo sintiendo que si hubiera reaccionado diferente, aún estaríamos juntas". Acepta el dolor presente como cuando tienes una herida que sabes que acabará cicatrizando, aunque duela al principio. Y no te pegues latigazos en el futuro "ya no encontraré a nadie que me guste tanto, no le gustaré a otra persona", simplemente considera esto como una oportunidad para estar mejor preparada para las próximas relaciones y continúa dedicando tiempo a trabajar en ti misma. Es un proceso difícil, pero si de verdad te esfuerzas, lo superarás.